Poema de María Laura Coppié
Deltísima
Ella agarra su bolso y sale,
pone rumbo al río
huyendo de las despedidas que arden en el paladar,
de los rehenes eternos de la melancolía,
de la cínica sonrisa de las naranjas
y se lleva al tiempo enmarañado en el pelo
como murciélago de primavera.
El tren, idiotamente enamorado,
le tararea una de
esas canciones de promesas
que nunca nadie llega a cumplir.
Por fin llega a la frontera
que divide lo humano y lo divino
y piensa cómo le sudarán las manos
cuando corra con el corazón acelerado
a contar sus hazañas a timoratos.
Entonces el río caramelo
y una tarde que pasa con sosiego de serpiente:
el bálsamo run run de la lancha colectivo
alentando a la ola
a que despeine los juncos,
exponiéndolo todo.
Un sauce aplaude excitado
y la pala adentro y afuera
adentro y afuera
convirtiendo en cristal el barro,
fortuna fresca entre sus manos.
Una guirnalda de pájaros negros
disimula carnavales y celebra
lo que alguna vez fue barcos,
exigiendo un striptease fatal del poema.
Pura pornografía la tarde, el río,
el exhibicionista barro, el poema
y ella ahí tan desnuda.
Pura pornografía.
© María Laura Coppié
6 comentarios:
tan perfecto tu sentido de la narración poética, tu dar momentos descriptivos casi exclusivos. me encanta tu estilo, maría laura. abrazo inmenso!! susana zazzetti
Estaba ahí, en la lancha colectiva, con vos, el agua, los pájaros y la libertad.
Bello poema corazona.
Beso.
Alicia Márquez
precioso!!!!
Entonces el río caramelo, hermosa imagen, un saludo de Maria Luisa MARQUEZ
Un estilo diferente que ahonda en las miserias humanas y sus deseos
Graciela Licciardi
No sabía que eras tan gran poeta,María Laura.
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