19/1/16

Poema de Leonardo Martínez



Conversación

No sé por dónde empezar
-Entonces no empiece amigo
-Pero quiero decir algo y no sé cómo 
-Farfulle
-Es lo que hago tratando de salvar
ese brillito que está al fondo del  barrial
Guardado y remoto tesoro
puesto a resultas  de corrientes que chocan
 encandilan y ponen su fuego en la matriz
-¿Qué matriz?
-La urna del principio
-¿Y las corrientes?
- Son fuegos y más fuegos
 encadenados amorosos copulando
-Entonces …..
-En  la ciénaga ¡la palabra!
o sea la chispa
 Efímero fueguito que enciende  mechas dormidas
-La palabra es combustión que se propaga y perece
su  residuo  abona la vida y canta
Es incendio que se propaga
y como flecha   pedrada o música
hiende y golpea
                                                       
 cifra única que preserva
los reflejos cambiantes de lo real
-Pero no me preguntás qué hiende
qué golpea
-No porque lo que es soplo
es aire y disolución
-Entonces no rotura ni siembra
-Como rápida lumbre
es fogonazo que permite adivinar por dónde andamos
qué parte de la infinitud desconocida
es este tramo ahora
No deja rastros ni siquiera estela
sólo cicatriz en la memoria
 bosque fósil
puro artificio para nada
-Para nada en tu mezquindad
de  ego enrarecido
-Pero si no soy ¿por dónde ando?
-Hay colores también olores
sonidos  sabores
¡tan profundos en la  noche clara!
-Sí,   me doy cuenta y me aduermo en sus orillas
como el crepúsculo
que insiste en desvanecer aristas
-Salvo el crepúsculo
 a este camino ya nadie lo recorre
-La palabra es aire que retorna al aire
-Como nosotros
 tierra que se alimenta de sí
o agua que se vuelve nube
lluvia río océano
-Basta
Mi amigo Carlos Miguel asegura
que todo lo que digo
son sandeces abstractas
y pide que busque referencias cercanas
domésticas  carnales
-Es difícil  ser cuerpo y sólo cuerpo
respondo
-Nos mintieron inmortalidad
afirmo
-Es que nos vendieron terrenitos en el cielo
y pensamos y sentimos
como propietarios celestes

La conversación se interrumpe
Ha empezado a llover
Los refucilos lastiman el horizonte
Dios bajó su párpado
 No sabemos lo que vendrá


© Leonardo Martínez

5 comentarios:

Blogger Liliana ha dicho...


Interesante poeta Leonardo, me gustó el tono,y me dio para pensar. Feliz 2016

Lily Chavez

22 de enero de 2016, 9:49  
Anonymous Mariasilvia ha dicho...

"La palabra es combustión que se propaga y perece". Y este poema es la cabal demostración de esta afirmación. "No sabemos lo que vendrá".

22 de enero de 2016, 23:28  
Blogger Nerina Thomas ha dicho...

No sabemos lo que vendrá.
Abrazo

23 de enero de 2016, 20:59  
Anonymous betty badaui ha dicho...

Qué buena manera de mostrar la palabra en todas sus facetas.
Un abrazo
Betty

24 de enero de 2016, 0:36  
Anonymous susana szwarc ha dicho...

Querido Leonardo, gracias por este poema. Así es, farfullamos siempre en la maravillosa Conversación vital.
Abrazo grande!

25 de enero de 2016, 12:56  

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