6/11/15

Texto de Paulina Juszko


Sobre mis viejas huellas entre eucaliptos, álamos y pinos. La calle Estrasburgo es una montaña rusa que me conduce a él.
                Ya lo oigo suspirar, gemir, sollozar. Chico caprichoso que se aburrió del mismo juego: siempre rompiendo con estrépito, removiendo la arena, lamiendo la playa, acarreando caracoles. Cansado, harto, basta.
                Quisiera adormecerse en pileta mediterránea, entregarse hasta el fondo en transparencias caribeñas. Dejar de lado la rudeza y jugar a la mamá, la mer-mère, ser cálido, envolvente, sensual…


© Paulina Juszko

2 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Una prosa poética maravillosa, con imágenes sugerentes, abrazo
susana rozas

8 de noviembre de 2015, 18:24  
Blogger Elena Cabrejas ha dicho...


QUERIDA PAULINA , ES TAN HERMOSO LO QUET DECÍS Y TAN SENSUAL. ME PARECE MUY BUENO, Y LA ILUSRACIÓN ES
ESPECTACULAR. TE ENVÍO BSSSSS.

ELENA CABREJAS

11 DE NOVIEMBRE DE 2015. 21:15.

11 de noviembre de 2015, 21:16  

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