29/7/15

Poema de María Alicia Gómez de Balbuena



Querida niña Ana Frank

Tendrías sólo 86, respiraciones de vida
Si en cada una de ellas contáramos doce meses
Creíste morir un día y tu muerte fue tu vida…
Las páginas de tu diario retrataron la ignominia
Y aún ese Otto bendito que buscándote vivía
Conoció otra mujer, en las letras de su hija
Secretos que a tu diario, íntimamente decías
Anhelos que deshojabas, soñando aún en la huida…
Para aquellos que aún lo niegan, el holocausto existía
Desde mucho tiempo antes al día de tu partida
Holocausto es lo contrario de la ansiada libertad
Que aún hoy promulgan las mentes con cosechas de maldad
¡Que Dios lo tenga en su gloria al creador de tanto mal!
Que a la luz de sus locuras nazca el jardín de la paz
A los hados hoy convoco…
Para que jamás nos vuelva esa realidad bestial…
Auschwitz Me trae recuerdos …
Todo a partir de korczak, ese médico genial
Que cedió su corazón enfrentándose al final
Para correr con sus niños, la misma suerte mortal

El “viejo doctor” sabía que los diarios hablarían
Cuando tan sólo dos páginas- en el libro de la vida-
Confluyeran en la historia por libertad y elección
Eligiendo el camino de la página “amor”
Tal vez ese cielo inmenso, pleno de tantas estrellas
Pueda contarnos los cuentos del encuentro de dos grandes
Janusz Korczak y Ana Frank…


© María Alicia Gómez de Balbuena

1 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Gracias, gracias, gracias por este poema,

Silvia Loustau

30 de julio de 2015, 20:17  

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