29/6/13

Poema de Alberto de Jesús Goicouria


Seducir es también acoger al otro
pero eso qué importa
si la vida es un denodado fugitivo
que lleva la radiante mascara del tiempo justo.
 
Escribo
para no ser sólo el guardián de mis visiones.
En cada verso figura mi agradecimiento a las luciérnagas.
 
En las buenas intenciones
hiere incansablemente la impotencia,
camino tras camino,
sendero tras sendero,
el sacrificio deja una huella
visible desde la oscuridad más distante.
 
Pero es en el día
         que sabremos
que al dormir
               somos invisibles,
porque la vida pasa
                     y soñamos
en un confín de inmensidad
          y es entonces
           que nos disgregamos
             armoniosamente     en el mundo
hasta dilatarnos envueltos en todo,
pasando sin reconocer
los efectos llamada de la vida,
la galantería del color en el paisaje,
el desmangado realismo de los sueños
y tantas otras
maravillas.
 

© Alberto de Jesús Goicouria

2 comentarios:

Blogger Nerina Thomas ha dicho...

La palabra también seduce.
Y cómo!!
Muy bueno tu poema!!
Un paisaje de la vida en él!1
Abrazo

29 de junio de 2013, 21:54  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Hola, muchas gracias.
Estuve leyendo sus poeías y me han gustado mucho.
Saludos
A.J.G

2 de julio de 2013, 18:45  

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