21/2/12

Prosa de Ana Guillot



Como navajas esas celdas. Como cuchillos, y el filo es para mí. Los días se suman y ellos permanecen en mi rango. Quieren estar. Plegados a la mujer, que no cede. Me pregunto si eso es lo que les atrae. Segmento por segmento mi tela se extiende sobre el piso, blanca la hilada, blanca la seda que habré de utilizar. Una lazada y sigo. Una lazada y tenso, me pincho. Sangra el dedo, se atenúan las uñas con el va y viene de la rueca.
Me paro para sanar el dedo. Y ellos permanecen ahí. Tomando el vino del esposo, usando sus enseres, sus ropajes. Cómo evitar. Quieren a esta mujer cada vez más delgada cada vez más pequeña y ojerosa. La piel ya no es la que era. Mis pechos son pequeños, inmaduros. Los huesos se marcan al andar. Vuelvo, con el dedo sanado y ahí están, siempre. Me siento otra vez. Me acurruco en el telar de esta espera. Vaivén y lazada. El tejido cubre, las costumbres y el duelo.
Cuando llega la noche, los que están permaneciendo en la casa tosen, eructan, y se van a dormir. Mañana, cuando la aurora resuelva el pormenor del rocío, volverán a ocupar la sala, el largo corredor, los jardines. Sólo mi alcoba es respetada. Pero siento el olor de sus pieles, el resoplar de la intención. Mañana, digo, será exactamente igual. ¿No ven que el tejido recomienza con el canto del gallo? ¿No ven el retroceso, la astucia? Creo que no les importa. Ellos beben, sudan, ríen, hablan con grandes voces, suponiendo que Ulises no vendrá.
Sé que no quieren a esta mujer envejecida y triste. Ellos esperan conquistar el trono. Ítaca para ellos, como si se pudiera. Usurpar la fidelidad, destrozar el hilado de los dioses.
Telémaco es joven y no puede con ellos. Aguarda él también. Que la barca se acerque. Que Ulises me bese, y sea yo una joya en su boca, un perfume en su riesgo y en su vuelta. Una ponderación para sus ojos.
© Ana Guillot

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3 comentarios:

Blogger Isabel ha dicho...

Belleza e interpretafión del mito. Me gustaron mucho estas frases:"Sé que no quieren a esta mujer envejecida y triste. Usurpar la fidelidad, destrozar el hilado de los dioses= Pero esto no se puede destejer"Ellos esperan conqauistar el trono". Ella espera la barca y el beso que va más allà de la belleza. La Odisea desde un corazón de mujer, firme en el amor y en su "sólido y enigmático lecho", tratado con gran sobriedad.Ana, nss vimos en la Fiesta de Gus y te hice recordar contactos anteriores.
polis_literaria@yahoo.com.ar
Un abraz
Isabel Llorca Bosco

22 de febrero de 2012, 13:06  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Querida Ana: Bello buceo poético por los pensamientos de una mujer, aquélla...
Un poema cuyo final da cuenta de lo esencial, de la fuerza de no haber amado en vano y que sea Ulises quien reconozca su custodia,su excelencia de espera Me encantó, te mando un beso grande.
María Paula Mones Ruiz

22 de febrero de 2012, 22:40  
Blogger Leonor Mauvecin ha dicho...

Me encanta este mito , soy y somos Penélope , así me siento siempre en la espera ¿de qué? no sabemos sin embargo tejemos la vida querida poeta , como tejes tu poema para recordarnos el oficio .Gracias por tan bella interpretación , gracias por tu bello poema

28 de febrero de 2012, 0:53  

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