5/8/26

Poema de María Casiraghi

  


PROYECCIÓN

 

El dios en el que cree mi madre

puso en mi camino

una mujer mejor que yo.

 

Podría ser mi hermana

pero no es mi hermana

es la que tiene el trono de oro

la que destiñe mis versos

la que opaca mis anillos

y me deshereda.

 

Quería enseñarme a bajar la escalera

sólo eso

quería.

 

Como un padre perverso

así como me ofrecía

la mano en medio de la bruma

me dio ojos grandes

y me rodeó de pequeñeces

para que creyera en mi grandeza

 

pero después

un día que nunca pedí

me cruzó con una mujer

que siembra en la tierra

lombrices perfectas

humus esperanzado.

 

Esa mujer podría ser yo

pero no nacimos del mismo huevo

es una piedra en mi camino

una piedra filosa

que me tienta

y tropieza conmigo cada vez que enfilo al paraíso

 

si no fuera por ella

todo este jardín sería mío

esta mañana de sol

estos pájaros aullando.

 

Ese sabelotodo

siempre me ofrece

lo que no le pido

 

es tan soberbio

que cuando cree que me está dando la mano

me la suelta

y yo echo a rodar

escaleras abajo

con el cuerpo de la falsa hermana

siempre lastimado y sonriente

como si fuera yo misma la que cae.

 

Quizás tenía razón.

 

Él sabía

que un día iba a encontrarme conmigo

y le echaría la culpa.

 

© María Casiraghi

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