SÚPLICA
Apenas puedo con mi sombra.
Te adheriste a mí con el último destello de
luz
para colgarte
y mirarme
y suplicarme
con esos ojos espesos de terror.
Cárgame en tu sombra
yo no peso
- dijiste -
soy de aire
y de luz
y de tiempo
Ya no puedo con mi sombra/
se siguen subiendo a ella
Por favor:
cárgame en tu sombra
Mi alma que sostiene el peso esclavo
se arrastra entre súplicas y escaras.
© Stella Maris Soria

qué bello, oscuro y bello a la vez
ResponderEliminarHracias por leer.
EliminarMuchas gracias Gustavo por publicar uno de mis poemas.
ResponderEliminarProfundo y emocional manifiesta el dolor entre palabras
ResponderEliminarMuy bien expresado Stella Maris
Potente y bello, Stella.Cariños.Patricia Graziadei
ResponderEliminarInteresante juego de voces del yo poetico e interlocutores. Abrazo
ResponderEliminarMuchas gracias por los comentarios.
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