22/8/26

Poema de Mauricio Cappiello

  


                                                             (…) Desmesurada sea también nuestra extrañeza

                                                             esta noche cayendo sobre lo que está cerca

                                                             próximo, prójimo, tan inaccesible

                                                            como un remoto origen, como un final hermético.

 

                                                                                                         Raquel Jaduszliwer

  

Sin embargo la oscuridad me permitía dibujar pequeñas figuras

con bordes brillantes en ese universo tan ignoto          - la noche -

 y en cada rincón de ella su infinito lenguaje 

así, la impronta imaginación desde niño 

desde lo asombroso inventé los puntos paralelos

donde indefinidos puentes trazaban líneas de un extremo a otro

los pasos se iban contando / las letras también

el verso se hacía urdimbre en la mano y en esta boca  

un vehemente hueco de arena por donde cada letra

como hormiga avanzaba en el filoso límite del tiempo,

aprendí a esperar / a esperar ese tiempo

en cual brotan las imágenes desde toda la penumbra

ellas determinan el indicio / revelan el próximo asombro.

 

Sé de un silencio y su mutable mirada,

también donde se abre la herida / lo ausente         - inmortal olvido - .

Conozco la instintiva manera de desentrañar la vida

más allá de lo cercano del muro / el bosque / el pájaro

lo eterno del vocablo habita en el poema,

debería destruir cada partícula que talla la noche

su propio silencio

así, la leve infinitud           todo lo ocupa.

 

Dicen que dentro de un secreto el niño / hombre juega a ser feliz

dando pasos de izquierda hacia derecha /

contando de dos en dos los intrépidos peldaños,

en cada uno de ellos los extremos sin límite / la intuitiva sagacidad

 contrarrestan lo arduo, en el definitivo camino.

Así es como a veces sucede

inventa su propio refugio,  donde la escritura

suele interpretar el canto del pájaro

                                          o de un ángel,

                                         o de la ajena muerte.

 

Allí en lo más alto posible de la noche,

he mirado sobre las aristas de la extrañeza,

arrojarse un poema

como tal vez fuera un intento,      digo

o quizás solo un designio

o de alguna otra manera (poder deslizarse)   

ser silueta en el aire  

y en ese acto bautismal atravesar todas las puertas 

            todos los reminiscentes tiempos

disgregar lo oculto / lo tajante

la enorme hendidura por donde se escapan los años 

soltar a lo eterno la última palabra.                 

                                                                                      

©Mauricio Cappiello

Etiquetas:

2 comentarios:

Blogger Alfredo Lemon ha dicho...

Poemazo Mauricio!
Y bajo el certero epígrafe de Raquel Jaduszliwer...
Saludo desde Córdoba

22 de agosto de 2026 a las 11:57  
Blogger Susana de Zazzetti ha dicho...

" indefinidos puentes! " la vida, susana zazzetti

22 de agosto de 2026 a las 13:32  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio