Poema de Juan Carlos Rodríguez
Un amor que sepa despertarte
Tal vez haga falta
que haya un roce de piernas atrevidas
una tarde, debajo de la mesa,
cuando dos copas de vino entrechoquen el
aire
y comience un recorrido de besos apurados,
un exceso de gozos y de mieles
un zodíaco celeste de gemidos
una canción que derrote a la prudencia.
Quizás debería existir un amor que sepa
despertarte
de tu sueño bonito de princesa
y exista un arrebato que tiña los días
con el amarillo de los frutos, con el rojo
del deseo.
Ahí nos daríamos cuenta
que hay historias que se escriben con la
boca
con la piel, con el celo, con la prisa
de todos los sentidos.
Te contengo y te abrazo mientras evoco
que hubo una mujer que rasgó su manto
y coronó su sexo con estrellas.
Hay que vivir, proclamo,
ya que muchos se fueron, y quedamos
nosotros…
mordiéndonos la boca, agitando nuestras
pausas,
guardando muy bien nuestro secreto,
mientras te miro en silencio
y comprendo por qué lloras
cuando hacemos el amor.
© Juan Carlos
Rodríguez
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2 comentarios:
Me gusta este poema directo y a la vez profundo. Bravo
Muchas gracias!
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