CONVIVENCIA
Mis zapatos se quejan cuando cruzo la
calle.
Un sesgo oblicuo ha marcado las suelas
y en sus costados crujen los días,
exhiben la señal de lo vivido:
el resplandor de soles en el pavimento,
el aroma de la lluvia entre pastizales.
A veces con cautela, a veces con pasión,
me acompañaron en todos los escollos del
terreno
y encontraron conmigo los lugares
recónditos,
los suburbios más inaccesibles.
Con las grietas del cuero,
ya perdido su lustre inicial,
se amoldan a mis pies
como no lo harían
los zapatos de vidriera.
Con el tiempo es más fácil
convivir con el tiempo.
© Osvaldo Rossi
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casi un culto. o un himno. sí una belleza tu palabra. susana zazzetti
ResponderEliminarGracias, Susana. Un abrazo,
EliminarDigamos que, con el tiempo, hacemos las paces.
ResponderEliminarBello poema, Osvaldo.
Abrazo,
Alicia Márquez
Hermoso poema
ResponderEliminarImpecable siempre Osvaldo. Bravo!!!
ResponderEliminarBuenísima la estrofa final. Pauli.
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