15/7/26

Poema de Nicolás Aused

  


proustianas


I


yo también veo

a veces

el perfil del campanario

de

llamémosle

Combray

 

el rumor del crespón

por las calles de tierra

 

casas viejas

como historias

 

los naranjos

repletos

 

la taza de mate cocido

gigante

de loza

de mi abuela

que tenía una espiga

de trigo

en relieve

entre rajaduras

innumerables

y grises

como venas

secas

 

una presencia de eucaliptos

en vahos de verano

 

un molino de viento

recortado

contra el cielo

pastando solo

en el llano

verde

 

y escucho todavía

los breves

pasos

de ella

al alba

contra el piso de madera

 

y me hamaco

aún

en su sillón de mimbre

celeste

escuchando

música de pájaros

anónimos

 

la sal de los mares

y del sol

habitaba sus ojos

y

lo que

increíblemente

Fue,

que,

aún,

en oleajes

como caricias

insiste

en Ser

 

© Nicolás Aused

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