Poema de Matías Aldaz
ACENTO DE PIEDRA PRECIOSA
el otro día
dijo por primera vez
su nombre
en realidad
no dijo Lo ren zo
sino su sobrenombre
aunque para ser más preciso
tampoco su sobrenombre
tal cual es
o sí
pero con un pequeño cambio
en lugar de lolo
dijo
loló
¿cómo te llamás vos?
loló
así lo dijo
con una mueca iracunda
hundiendo los cachetes
y achicando la boca lo más posible
loló
dijo
y fue como si sonara el campanario
de una capilla perdida
en el campo de federación
donde nacieron sus abuelos
sus tíos
donde nací yo
dijo
loló
y fue sorpresa
pero también fue pavor
dijo
loló
y quizás
en un corto tiempo
ya no lo diga más así
y sólo diga como le dicen todos
lolo
que se presente como lo nombran
sin ese acento de piedra preciosa
que él se inventó
para usarlo sólo un ratito
dijo loló
y yo repasé algunos
de los otros nombres
que teníamos pensado para él
en un pizarrón que estaba
en nuestra casa
en colegiales
escribí con una tiza blanca
la fecha del día
en que con la mamá
nos vimos por primera vez
y también anoté ahí
las fechas precisas
en que tenía que tomar
unos comprimidos
y que ahora
no recuerdo
para qué servían
en ese mismo pizarrón
arriba de todo comencé
durante la última etapa del embarazo
a poner los nombres
que nos gustaban
comencé el mismo día
que nos enteramos
que iba a ser un varón
antú fue el primer nombre
antonio también
los separé con un guión
antú guión antonio
tupí guión ciro
camilo guión juan
el último fue Lorenzo
y ya no hubo más guión
antes de salir del sanatorio
con la mamá estuvimos sentados
durante más de quince minutos
frente a la señora del registro civil
que lo tenía que anotar
dudábamos aún
qué nombre ponerle
queríamos Lorenzo
pero vacilábamos
porque había que vacilar
porque estábamos
obligados a vacilar
no era algo como comprar una casa u otra
como ir de vacaciones al sur o al norte
no
era el nombre de nuestro hijo
(mientras él dormía
en el huevito
con el gorro mal puesto
así como lo tuvo las tres
o cuatro veces
que lo usó
ninguno nunca
ni la mamá ni yo
se lo supo poner
de la manera correcta)
dudábamos entonces
(los dos frente a la señora
del registro civil
que tenía un malhumor
color turquesa)
si camilo o Lorenzo
la pulserita de plástico
que le habían puesto
en el sanatorio
decía Lorenzo
todo con mayúsculas
un solo nombre
ningún nombre heredado
ni mío ni de ningún abuelo
sin el peso
de felicidad
ni desdicha
y casi fue camilo
(pero en aquel momento
había un cantante
que se llamaba camilo
y que usaba un bigotito ridículo
y a mí no me gustaba
ese paralelismo para Lorenzo)
en verdad
sé que nunca lo voy a llamar lolo
tal vez sí lo llame loló
como él se puso el otro día
como él eligió que lo llamaran
para anunciar yo también decido
yo también puedo consagrarme a la fe
el modo prodigioso de fundar su identidad
y de cambiar la mía para siempre
y yo ahora
le digo Lorenzo
le digo
Lorenzo
¿dónde hay una palmera?
y él me mira
y hace una sonrisa
que se parece mucho
al brillo del mar
y con entusiasmo
se da vuelta rápido
me la señala
© Matías Aldaz
Etiquetas: Matías Aldaz


2 comentarios:
Bienvenido Matías a éste sitio que pretende difundir a poetas contemporáneos/as. Abz, Gus.
Bienvenido Matías.
Saludo desde Córdoba
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