7/11/25

Poema de María Marta Donnet

 



Llegaste a mi vida  azabache   obsidiana    amada

tan amada.   Brazos te recibieron   con el miedo

de la primera vez.   Brazos   débiles brazos

que escaparon ante la mordedura.

Yo aguanté el colmillo   la venganza   pagué el precio

de un brote   sin la anuencia de la naturaleza

sin el consentimiento de Dios.

Y te amé.    Y te amo.

Le encontré  el verdadero nombre a la vida

encontré el silbido    ese silbido que sonaba incomparable

en mi vientre   niña de mi vientre    sólo mía.

Una cuna sin padre    sin antepasado   arrugaba

la sabanita blanca   cubría el recién   segado   ombligo

alimentaba el amor   con el pezón profano  de la torpeza

Alimentaba el amor   alimentaba el amor

y una leche tibia        

cubría la existencia.

 

© María Marta Donnet

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2 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Hermoso y conmovedor
Leonor Mauvecin

15 de noviembre de 2025 a las 13:14  
Blogger Alicia ha dicho...

Queridísima María Marta: gracias por tan bello poema.
Un abrazo grande,
Alicia Márquez

23 de noviembre de 2025 a las 12:39  

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