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19/11/25

Poema de Flor Defelippe

 


Si me preguntaran

cuál fue mi primer recuerdo, diría que en la escena

la casa está al fondo y se ve borrosa

como si estuviera hecha de agua.

Estoy sola y en puntas de pie, sobre la gramilla,

quiero llegar al helecho que cede apenas

y abre sus hojas. Bajo toda esa maleza, al fondo

los veo: tres pichones monstruosos

de ojos grises y fauces abiertas, piden ser alimentados

con desesperación. 

Quise darles agua, alguna sobra, migas de pan

algo para clamar el hambre.

Pero pensé: morirán atragantados. Entonces supe

que tenían que esperar a la madre, escondidos

esperar su regreso, seguir aullando

en la oscuridad.

 

© Flor Defelippe

2 comentarios:

  1. Hermoso y original Flor, gracias, Irene.

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  2. Uyy, poderoso. Y resuena: "Seguir aullando en la oscuridad".
    Felicitaciones
    Cristian Jesús Gentile

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