Oh libertad política de los sentidos.
La pupila de Dios se ha de beber como aguardiente.
Oh senderos. ¿Alguien corrige el plano?
Que lo haga de noche,
cuando todo sea bullente y aislado.
Oh la poesía. Alta y redonda.
Larga y afinada, octogonal y sensible.
Oh la flor hambrienta de libertad.
Oh, así. Más lejos. Más lejos.
© Eugenia Cabral
Oh tu poesía Eugenia...
ResponderEliminarMaravilla en la luz!
Abrazo grande!
La amplitud de la poesía...abrazo. Inés Legarreta.
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