Se ha
quedado varado
aquel punto
vulnerable de acuarelas.
Como el
silencio al hambre, hay dígitos que faltos de estallidos
pero
embusteros de patios, se entrelazan en brillos verticales para sacar néctar al
destiempo.
Se ha
quedado varado
el perfil
idiota del malvado y la sangre cual si fuera arena, grazna.
Como el
óxido al olvido
perdimos
memoria y ganamos mortaja,
perdimos
luz y ganamos estiércol
perdimos
balance y ganamos espanto.
Hay
guadañas que prometen rocen y hay roces que espantan.
© Diana Espinal Meza
Uy! Emotivo y fuerte! 👏👏👏
ResponderEliminarSí muy fuerte! Duro como realidades.
ResponderEliminarAlicia