27/4/20

Poema de Sandra Gudiño


Abuela

No me culpes.
Por recordar 
esa mirada hielo 
de los que emigraron alguna vez.
Destino de fuga
esculpido en la frente
yo también estoy cansada
siempre otra ciudad
otra mudanza.

No me culpes.
Por ensayar 
tu lengua de dos mundos
y extender silencios
como vendas 
sobre tu memoria.

No me culpes
por planchar las camisas 
en doce pasos 
cuando todos duermen
y la plancha me mira 
con su ojo de gato
a la temperatura exacta.
Matemática pura:
doce pasos.

Herida abierta
no me culpes
por quedarme parada
justo ahí
en el surco
que dejó tu sangre.
¿Nadie te dijo
que el desarraigo
es ese monstruo
demasiado grande 
como para derrotarlo sola?

No te culpo.

© Sandra Gudiño

Etiquetas:

8 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

hermoso. amiga. besoss
sofi lenski

27 de abril de 2020, 17:12  
Anonymous Alba Murúa ha dicho...

Me ha gustado mucho tu poema, Sandra.

28 de abril de 2020, 8:34  
Blogger Olga Liliana ha dicho...

Ay, ay, ay

28 de abril de 2020, 17:08  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Desarraigo dolor lucha y vos haciéndolo tan bello!
flora levi

30 de abril de 2020, 0:38  
Anonymous Belkys Sorbellini ha dicho...

Hermoso poema!

30 de abril de 2020, 8:35  
Anonymous Carmen Barrionuevo ha dicho...

Qué hermoso, Sandra. El desarraigo... eso de quedarse sin un lugar. Con ganas de volver y con ganas de no.
Un abrazo.

30 de abril de 2020, 15:48  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Hermoso. Hondo en sentimiento y verdad.
Abrazo
Verónica M. Capellino

2 de mayo de 2020, 20:16  
Anonymous laura elena bermudez ha dicho...


descarnado desarraigo , que deja un profundo dolor y una mirada lontana volver al terruño
Como siempre, felicitaciones Sandra

9 de mayo de 2020, 20:25  

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