15/2/18

Poema de Dolores Etchecopar





Poema de la boda 

yo me casé forastera en un jardín
sin que se viera
el cura se paró entre los agapantos y rezó
rezó un rezo larguísimo que aún vive en las hojas
y en el pasto alto cuando  llega el viento
yo me casé sin calcular la alegría
lejos de un país

                 *
mi esposo era callado como una flor
y me dio silencio con la luz de sus manos
nadie presenció la ceremonia ese día
solo aquello que vendría tomó asiento
con mucha discreción

                 *
los niños no se casan
decían las malas lenguas
algo había que matar para casarse
para no ser niños algo había que matar
antes de tiempo lo que vendría
era negro el vestido que me puse para la boda
algo había que matar ese día
mi esposo y yo
nos dimos de una vez el sí y el no
dos forasteros
se casaron ese día
sin que se viera

               *
si fue así no puedo saberlo
si fue por los frutos del árbol
tan altos y aferrados

no puedo saber si una canción de antaño
petrificada nos hirió no puedo decirlo
si hubo trasluz si hilar otra lengua faltó un ademán
tan brevemente tus labios se movieron como orillas
de un lago quieto que ya no pude atravesar
si fue así no puedo saberlo  mejor si un grito
me encontrara y me arrastrara a tu pecho
a la cavidad de tu pecho
y  me hiciera agua para beber
cuando posa los labios
                       
le pregunto al arriero 
dónde estuvieron pastando mis recuerdos 
que de tan lejos vienen
y acá nadie los conoce
y están tan solos en mí pastando
donde el pasto fue quemado
¿volverá a brotar?
aquí y allá entre las cicatrices y los cardos
algunas briznas de pasto nuevo
que los recuerdos puedan pastar
                        
el esposo- niño viajó hasta mí
en la inclemencia viajó 
tomé resguardo en su intemperie
yo iba hacia la nieve para permanecer en sus manos
días largos como trenes vacíos
solo para nosotros dos
para ir y partir de su soledad a la mía
                    
entonces los misterios ocurrían despacio
como la claridad de la tierra
tardó en secarse la pintura de mi pequeña máscara
la aparté de mí 
la guardaron tus ojos como se guarda la luna en un lago
y ahora si abro las manos
tiembla en tu memoria
                  
nosotros dos cosidos por el mar
a dos orillas que no se ven
como un tesoro que llega cuando lloro
tu amor es el que me fue dado

                                                      a Raúl


© Dolores Etchecopar

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5 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

GRACIAS
POR LA POESÍA SIEMPRE
ALBA ESTRELLA GUTIÉRREZ

16 de febrero de 2018, 11:18  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Ya te lo había escuchado, fue el año pasado, lo leíste y me impresionó tanto como al leerlo yo ahora. Es un poema crítico, reflexivo, a la vez que amoroso, tiene metáfora, es un poema inteligente y hondo.

Me encantó y me resultó inolvidable.
Un abrazo
Clelia Bercovich

16 de febrero de 2018, 16:23  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Es tan bello este poema! Es de una tristeza suave, como ese amor -desamor de esposos niños. Bellísimo. Gracias y abrazo, InésLegarreta.

16 de febrero de 2018, 17:01  
Blogger norma ha dicho...

Es excelente, de esos poemas que provocan la relectura atenta y sentida, con líneas impecables como "sólo aquéllo que vendría tomó asiento con mucha discreción"...."no puedo saber si una canción de antaño petrificada nos hirió"...Gracias!!!!!

21 de febrero de 2018, 16:57  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Hermoso! Gracias! Elena S. Eyheremendy

2 de marzo de 2018, 11:48  

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