11/8/17

Poema de Patricio Emilio Torne



ALLEN GINSBERG

En el mismo año de mi nacimiento 
Ginsberg publicó Aullido. 
“He visto a las mejores mentes 
de mi generación destruidas por la locura”, 
comenzaba diciendo. 
A 56 años de aquello, la locura 
siguió avanzando de insólitos modos 
destruyendo cuerpos y espíritus. 
Sin embargo nadie aúlla, 
salvo de dolor, nadie está aullando en reclamo 
o representación de su propia manada. 
Seguramente hoy, mi querido Allen, 
no te expulsarían de Cuba 
(Ser o no ser gay ya no le importa a nadie). 
Sin embargo ninguno está aullando, 
ni siquiera experimenta.  
Ahora se escribe sobre playas desiertas, 
en un mar brumoso donde no hay barcos 
en el horizonte, 
apenas si se cuentan granos de arena 
como un modo de apaciguar los pensamientos. 
Cada generación siguió ofrendando 
un número importante de muchachos a las guerras, 
pero nosotros, al final, 
fuimos todos aplastados por aquel siglo.

© Patricio Emilio Torne

3 comentarios:

Blogger Inés Legarreta ha dicho...

Muy lúcido! Abrazo, Inés.

11 de agosto de 2017, 22:14  
Blogger Susana Szwarc ha dicho...

Qué gran poema, por suerte un poema que mira alrededor.
Abrazo

12 de agosto de 2017, 10:58  
Blogger Adriana ha dicho...

Muy bueno. Me encanta el remate "fuimos aplastados por aquel siglo". El siglo XX es una aplanadora. Un abrazo. Adriana Maggio (Dirbi)

15 de agosto de 2017, 11:44  

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