18/2/17

Poema de Hugo Francisco Rivella


EL PATIO DE MI INFANCIA

                                   a Hilda y la Maña

En el patio, el otoño ha besado a mi infancia;
si atardece, no es tiempo de dormir
porque hay entre los muros fantasmas y sonidos que fueron de la lluvia y ahora son de la muerte.

No habré de recordarme subido a los naranjos
ni rayando en la tierra un columpio de soles;
no puedo demorarme en la nieve que baja de los ojos de mi madre;
ella puede tocarme con su largo silencio,
amasar otra vez muñecos de melaza

y tararear mi nombre con su voz despintada.



© Hugo Francisco Rivella

3 comentarios:

Blogger Nerina Thomas ha dicho...


Un manojo de ternura Hugo.

18 de febrero de 2017, 19:39  
Anonymous Alicia Albanesi ha dicho...

Hugo . las imagenes ... brotdas .. desde el AYER ..HOY TOMARON VUELO .BELLO POEMA

18 de febrero de 2017, 21:20  
Blogger Josefina Fischer ha dicho...

Hugo, hermoso poema! Lindas imágenes, colmadas de nostalgia, con tanto amarillo dando vuelta, tanto sol y otoño no deja paso a la tristeza, es pura ternura. "tararear mi nombre con su voz despintada" muy lindo!
Un abrazo!

19 de febrero de 2017, 19:38  

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