28/11/16

Texto de Ricardo Gutiérrez




He roto mi palabra en un murmullo de otro nombre. He roto las cascaras de mis predicas y he puesto sobre la mesa un fragmento de agonía. He dicho que mis dichos serán la carnada de un secreto, la mordaza en la boca de un anochecer, la tenaza que arrancará del sueño su exactitud. Ahora, las creencias y la orfandad se repugnan, las aves y los abismos son iguales, los puños del misterio se abren como cabritos en la cruz, y el poema, repleto de palabras astilladas, se escribe a sí mismo una rapsodia en el destierro de sus huellas.


© Ricardo Gutiérrez

2 comentarios:

Blogger Noemí Correa Olivé ha dicho...

Gracias por compartir, me gustó mucho el poema, tiene imágenes notables, felicitaciones!!!

28 de noviembre de 2016, 21:55  
Blogger Elisabet Cincotta ha dicho...

Muy bueno!!! Me queda ese final tan preciso.

Abrazo
Elisabet

29 de noviembre de 2016, 11:00  

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