30/3/16

Prosa de Paulina Aliaga


Atajos al cielo

Cada cual su enfermera. Cada cual su enfermero. Cada cual debe amarse como si estuviera por morir. Lo cual es cierto. Cuidado. La tragedia está en tu mente. Tus ojos saben más. Has estado dentro de un cuerpo. Ahora tenés manos ojos y una mandíbula que tiembla ante la idea de existir. La tragedia es un traje es un trago es una trampa. Calma hijo. Ten. Este es tu cuerpo. Oye. Esa es tu sangre. Imagino una misa donde así me hablaran. Allí me quedaría. Donde mi cuerpo tuviera cabida. Donde lo quisieran.
¿Hay que esperar a la enfermera, a sus manos?
Hay que florecer. Ser enfermera. Tocar los cuerpos. Tener la sangre en las manos. Adentro está lleno; afuera está lleno.
Soledad es cerrar los ojos por adentro y por afuera
y esperar que pare de sangrar.

No para
La sangre no es para parar.


© Paulina Aliaga

1 comentarios:

Anonymous Milagros Rodríguez ha dicho...

" la tragedia esta en tu mente" gran verdad Paulina Un placer leerte!

1 de abril de 2016, 9:18  

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