1/11/15

Poema de Francisco José Malvárez



SÓLO LOBOS 

   este estar aquí, tan alcanzado por la muerte 
con el aroma de ella impregnado en mi almohada 
y el sabor de sus labios latiendo en mi boca 
es una ignominia y me doy cuenta! 

   porque este amor de rayos y cerezas no alcanza 
agranda los clavos donde me están y nos están crucificando 
amor de amores agachados 
amor de amores que salva al hombre, el mundo, al universo 
pero te condena al desierto, la soledad más impúdica 
porque al vivirlo tan intenso te clavan a una cruz de hierro 
y te dejan desnudo sobre el hielo en el otro extremo del planeta 
-para que no contagie- 
tienen miedo que les impregne su -darse cuenta- 
y haga una pandemia imposible de manejar 

   este estar aquí con tantos ganes 
en la cruz y amando y siendo amado 
pero atravesado por dagas que se retuercen contra tus intestinos 
y no puedes evitar que tus tripas sangren el alma por la herida 
ni vomitar el veneno inoculado 
sólo estar ahí viendo como te comen los chacales, colgando de la cruz 
dándote cuenta que el naufragio sucede con alevosa exactitud 
con el crudo saber que ya no hay marcha atrás 
que los dados del destino se han echado y perdiste 
mintiéndome, mintiéndonos que hicimos gala del honor de nunca haber claudicado 
que estupidez! 
el mundo nos cobra con inusitada maldad el habernos atrevido 
pero no lo pude evitar… no pudimos 
ya nos habíamos -dado cuenta- y elegimos 
elegimos la hoguera antes que doblegarnos ni dejarnos mancillar 
ovejas mansas siguiendo la majada… jamás!!! 
sólo lobos al asecho, aunque en ello nos signifique el fin de tan noble osadía!!!


© Francisco José Malvárez

8 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

no puedo evitar sentir una tristeza inmensa al leerte, pero también veo un cuadro de costumbre que nos sacude sin aviso a los seres humanos. grandísimo poema, francisco. va un abracito con mucho cariño. susana zazzetti.

1 de noviembre de 2015, 11:30  
Blogger Liliana ha dicho...


Lobo estepario, sus aullidos son siempre penetrantes, intensos, poco austeros. Tus aullidos atrapan los sentidos y se disfrutan

Lily Chavez

2 de noviembre de 2015, 10:55  
Anonymous Anónimo ha dicho...

"Sólo lobos al acecho..."¡Qué fuerza, Francisco! Creo que son verdades como puños en una factura muy bella.
Aplausos, bises y besos
María Rosa León

2 de noviembre de 2015, 20:52  
Blogger Marìa Sonia Quevedo Hoyos ha dicho...

Cuanta fuerza en la palabra y cuán grande la sensación de pesadumbre y desespero.
Un gran poema cargado de dolor y rebeldía.

3 de noviembre de 2015, 13:07  
Anonymous Mariasilvia ha dicho...

"...para que no contagie" mientras las tripas "sangran el alma por la herida"...
Has crecido mucho, amigo de alma de barco.

3 de noviembre de 2015, 21:11  
Anonymous Anónimo ha dicho...

tus lobos duelen, intenso poema Francisco, hay tanto amor aullando. Excelentes imágenes.
Te abrazo.

claudia tejeda

4 de noviembre de 2015, 9:36  
Blogger Mónica Angelino ha dicho...

Ovejas, jamás, no, Señor poeta!!

Besossssss

4 de noviembre de 2015, 12:33  
Anonymous Anónimo ha dicho...

" porque al vivirlo tan inmtyesamente..." es que intenso , doloroso y excelente es tu poema, un abraz0


Silvia Loustau

7 de noviembre de 2015, 16:44  

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