22/8/14

Poema de María Laura Coppié


La frutilla de la torta 

Clara busca el amor
en el segundo cajón de la cocina
y yo le explico que la verdad
no sé dónde lo guardé.
En ese momento tu hereditaria firmeza
se cuela por debajo de la puerta.

Con las manos llenas de jabón
-de espaldas a tu maravilla-
pienso cómo escribirte
justo a vos que vas por ahí
amaneciendo a cualquier hora
en todas las esquinas,
en pleno subte, cantando para mí
entre almohadones de jean,
ahí paradito en la cocina,
dejando después de vos
un espejo que reluce

o cuando vas adelante mío
con tu paso de niño hambriento,
corriendo hacia algún destino heróico,
avanzando con el rigor
de quien ejecuta maniobras
precisas e inevitables

y sin poder tocarte
me encandilás de amor mudo,
nada del todo dicho,
nada entregado por completo
y a pesar de eso
la mirada vira a un gris urgente,
y probamos descifrar
el mensaje en clave de las polillas,
nos abrigamos en el otro
de esta luna de ceniza,
como de invierno adelantado
y cerrás los ojos y el silencio
del mundo se profundiza.

Tengo la certeza
de que no existen los amores fugaces
y le pido a Clara que sigamos buscando
aunque tampoco esta vez
en esta casa
me calentará tu fuego
la planta de los pies.



© María Laura Coppié

5 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...



Este poema es una maravilla.


Abrazo grande.

Alicia Márquez

22 de agosto de 2014, 13:05  
Blogger Nerina Thomas ha dicho...

Bellísimo poema!! lo estoy leyendo al aire en la radio.
Abrazo

22 de agosto de 2014, 17:13  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Bello...muy bello poema!
eso de buscar "el amor en el segundo cajón de la cocina", en fin todo de mucha ternura

norma starke

22 de agosto de 2014, 21:08  
Blogger sacanueces ha dicho...

creo y siento que es un intenso poema, maravilloso y bello!!! gracias por compartirlo, francisco

23 de agosto de 2014, 20:13  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Muy bello!
Cariños.
Alicia Corrado Mélin

24 de agosto de 2014, 12:19  

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