5/8/14

Poema de Ana Guillot



                                                                                                                                                              “Allí vi a mi Dama, tan feliz…”                                                                                                          (Dante Alighieri, La Divina Comedia)


en su ámbar acuoso
inmóvil en su trono
la Dama exquisita aguarda a su creatura
y es un canto el llamado de su cuerda
(un laúd fino y terso
un orden musical de proporción feliz)

Ella sonríe y calla
(como una gioconda misteriosa)
con una bene-volencia como de terciopelo
mientras él tensa el arco y dispara la flecha
(el anhelo por Ella que bellísima aguarda)

la Dama ciñe la corona
sonríe la gioconda de luz en un planisferio de estrellas
y el creado impulsa aún más la flecha
(el anhelo por Ella que está permaneciente, permeable y pendular)
hasta que un beso
le abra el corazón
la joya transparente
la semilla que late en ese cofre




© Ana Guillot

1 comentarios:

Blogger Nerina Thomas ha dicho...

Todo lo que una escultura genera, crea un disparador único.
Saludos!!

8 de agosto de 2014, 23:56  

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