esclava
arrasa la pena
seducida caminas
el cuerpo
habla del mal
lo ves
esclava
es allí aquí sucede no sana lo triste
jadea respira
la fatiga cede
ser amado ser ausente
tu cajón nada dice
falta tu cuerpo el mío
imposible de probar
de ahí tu presencia
esclava
vestida de novia cerquita de su tumba caminas
endeble delirio de tiempo
el roce del recuerdo
pierde peso
hay murmullos de muerte fresca
cerquita
y suspirando
te vas
hay tierrita en los ojos
esclava déjalo ir
no te vi morir
¿ no ves el humo sagrado?
arrastra la pena y la transmite
boca a boca
estás en las alteraciones del devenir
más allá del olvido
pienso en el último aliento
me adhiero a tu cuerpo
vuelve esclava a la próxima página
¿ no ves el cuerpo muerto
cayendo sobre mis hombros?
© Ana María Manno
Hola Ana María: Hay una gran profundidad en tu poema,un "hay tierrita en los ojos" que nos devuelve al dolor primigenio de la pérdida y ese "esclava" que con su anáfora va marcando el ritmo de los lazos de quien está más cerca del que se fue que de su propia realidad:"más allá del olvido pienso en el último aliento me adhiero a tu cuerpo."
ResponderEliminarLa forma que utilizás es también muy apropiada para expresar el dolor, porque hay una respiración entrecortada que se resuelve en el terrible final,que queda grabado en la retina como una instantánea. Uno de los mejores poemas que he leído, porque es ésa la sensación que tenemos cuando se muere un ser amado y el dolor es terrible.Besos Irene Marks
Hacer presente lo ausente, hacer de las palabras ese endeble lazo que nos une con lo indecible.
ResponderEliminarSaludos
David Rosales
...escribir poetizando sobre la muerte, ella es sagrada y es divina...lo hemos hablado alguna vez, si? querida amiga,
ResponderEliminarte quiero y admiro tu poesía con toda mi alma,
Montse