27/1/13

Poema de Lidia Vinciguerra


“Cerrada la única salida, tuve la llave 
de la certidumbre”. 
Beatriz Schaefer Peña 
Pude ver el ojo esa noche. 
Un ojo que contaba con una especie de placer  
y de displacer. 
Un ojo arremansado. 
Un círculo más humano.  
Era un solo ojo  
que acudía a concentrar 
todas las miradas. 
Ojo erguido. 
Ojo plural 
al que nada ni nadie 
había podido vencer.
 

© Lidia Vinciguerra

Etiquetas:

3 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Poema intenso, certero de certidumbre en ese ojo tan único, tan humano de esencialidad de conciencia iluminada de serena sabiduría en la percepción de la existencia. Lirismo que se aprieta en la síntesis del pensar y el sentir. Abrazo grande, Lidia. Cecilia Glanzmann

28 de enero de 2013, 1:21  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Un poema que encierra varios poemas, como u juego de cajas chinas, el ojo avezado que nos conmueve, nos guía, nos examina. Felicitaciones por la condensación lograda.
Graciela Licciardi

2 de febrero de 2013, 17:52  
Blogger Leonor Mauvecin ha dicho...

Ese ojo que mira y sabe , ese ojo que llevamos dentro e intuye , ese ojo que tan bien dejas ver en tu poema , poema breve y contundente

8 de febrero de 2013, 0:14  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio