6/3/12

Poema de Leonor Mauvecin



Almizcle, clavo de olor
la fruta disecada.
Agridulce
el sabor, en la cocina de la casa.
Vuelve allí el navío
con su carga de Irlanda
navega
por los ríos de la lengua
juega.

Abre la tarde su caja de Pandora
y vuelan oscuros pájaros
que develan
antiguos sueños de duendes y fantasmas
insomnes, caminan
el derroteo de un tiempo
que se agosta en vendavales.
Por los contornos de mi casa es abril.
Apenas si me entero
que es otoño
y se olvidarán las hojas.

© Leonor Mauvecin

17 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

exquisito final. susana zazzetti.

6 de marzo de 2012, 13:29  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Un poema nostálgico con reminisencias de un pasado que no se quiere olvidar

maria elena tolosa

6 de marzo de 2012, 23:27  
Blogger Marta Ortiz ha dicho...

Marean los olores en la cocina de otoño, el tiempo revuelto en los olores familiares revela sueños antiguos como pájaros oscuros. El recuerdo a partir del olfato marea, al punto de olvidar que este nuevo otoño también dejará su sedimento de pérdida y olvido. Muy bello poema,a la manera de Proust, el rastreo a partir de los sentidos.
Marta Ortiz

7 de marzo de 2012, 16:04  
Blogger Mónica Angelino ha dicho...

Me llené de aromas que creía olvidados!!

Besosssssss

8 de marzo de 2012, 11:35  
Anonymous eduardo chaves ha dicho...

Leonor
suaves recuerdos como aromas, imágenes de un pasado que permanece con su melancólica energía, todo es bello en tu poema, todo emociona. También hay algo de Proust que me toca el corazón. Bellísimo trabajo. Eduardo Chaves

9 de marzo de 2012, 18:14  
Anonymous Anónimo ha dicho...

bello poema de amores y olores
nostálgico melancólico y bello
desde graciela abrazo

9 de marzo de 2012, 20:30  
Anonymous Anónimo ha dicho...

bello poema de amores y olores
nostálgico melancólico y bello
desde graciela abrazo

9 de marzo de 2012, 20:31  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Nadie puede negar que sos una excelente poeta y las palabras parecen pinceladas con recuerdos y aromas y como decía Susana en otro comentario, esos versos finales son magníficos. Un abrazo

Lily Chavez

9 de marzo de 2012, 20:49  
Blogger Isabel ha dicho...

LEONOR, hoy leí encantada tu poema y pensé que te había hecho un comentario. Una cocina repleta de aromas y sabores, un barco irlandés, tal vez el lugar de tus antepasados, de un escritor como Joyce que veía a Dublín sin poder dejar de pensarlo desde el voluntario exilio. Tiera de Oscar Wilde, de Bernard Shaw y de los más notables escritores.
La cocina, el navío, la casa, el jardín. Cuás es el marco de este poema, ¿un conatinente o una isla?
El tiempo es el eterno presente.También se hace presente la mitología celta, la bandera verde del Erin.
Es imposible no darle una connotacióñn poética a estos versos:"navega /por los ríos de la lengua / juega"
Extraordinario, Leonor.Seguí con aromas burlando la lengua, el espacio y el tiempo.
Un abrazo
Isabel Llorca Bosco
.

9 de marzo de 2012, 21:36  
Blogger Liliana ha dicho...

Maravillosa fotografía del adentro y del afuera. Bello.

9 de marzo de 2012, 23:53  
Blogger Elisabet Cincotta ha dicho...

Excelente poema, gran cierre.

besos
Elisabet

13 de marzo de 2012, 18:58  
Anonymous Anónimo ha dicho...

un poema de soledad, en el que la mirada recorre con melancolía registrándose en palabras.

Susana Giraudo

16 de marzo de 2012, 9:13  
Blogger Karina Sacerdote ha dicho...

Quedan los sabores y los perfumes, quedan y me los quedo para no enterarme del todo que empieza el otoño. Hermoso
Saludos
Karina Sacerdote

17 de marzo de 2012, 15:11  
Blogger Leonor Mauvecin ha dicho...

Gracias a todos por sus comentarios !!
Si IRLANDA es la mágica tierra de mis antepasados maternos , mi segundo apellido es Sullivan .Un abrazo

17 de marzo de 2012, 19:32  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Qué hermoso final para este gran poema Leonor.
Cariños
Alicia Borgogno

18 de marzo de 2012, 10:36  
Blogger sacanueces ha dicho...

hermoso, gracias
no sé por qué me llevó a los pasajes de la infancia, río ceballos, ñu porá, ascochinga, a esas cocinas cargadas de olores e historias, aromas que hasta parecían salvajes, de yuyos y misteriosos ingredientes que a uno le hacía la vida distinta, marcándonos para siempre
gracias, removiste la historia
un beso enorme
francisco

30 de marzo de 2012, 17:51  
Anonymous Anónimo ha dicho...

¡Este sí! es un poema de honor y de amor ala vida, tan pleno de la belleza humilde y grande de lo cotidiano y de los sueños, se respira la poesía junto con los aromas al leerlo.
Gracias Leonor por tu poesía.
Te saludo
Ignacio

5 de abril de 2012, 10:44  

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