Magia
Ingenuamente me acerco
a tu cielo y a tu ángel guardián
que me encandilan.
Urbano milagro anochecido
inesperada emoción del alma
tus palabras sobrevuelan
los jardines del Edén.
Solo un segundo para recordar
tu segundo conjugado en el mío.
Un quizás, un tal vez
huimos alucinados
la magia había sucedido.
© Nora Patricia Nardo
.jpg)
Buen poema!!!
ResponderEliminar