Inundación
a Leopoldo Brizuela
I
Un espejo arrastrado por aguas desmadradas.
Qué imagen de mí se va con él
y se pierde para siempre.
Un puente deja de unir dos orillas.
Un espejo arrastrado por aguas desmadradas
se lleva los mil rostros que guardaba.
Alguna sonrisa con pecas.
Impresiones digitales
y el aliento para limpiarlas.
El fulgor de unas perlas afiladas.
Todo se va, contenido en el azogue.
© Alicia Waisman
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