20/2/26

Poema de Miguel Falquez-Certain

 


Hermes 

                              A Marty Black

 

Pero tus ojos paradójicamente

contradicen tus palabras:

las manchas de topacio flotan

sonrientes en el piélago que trata

de asfixiarlas. Juncal, tu cuerpo,

vibra, danza inquieto,

con la mirada tenaz que los traspasa,

con la pregunta muda que formula

lo inasible ― el deseo proteico ―

el fulgor de algo frágil

que juntos forjaríamos

en el suspiro interrumpido

de los labios; el verbo destruye

el sortilegio. Disquisiciones absurdas:

acaso cómo descifrar la génesis

del texto. Inútil. Semen arrojado

al vacío, perdido en la efímera                                                                                                                     

imagen del recuerdo. La hermética

sonrisa propone un desafío,

desdibuja tus palabras, las ocupa.

Sin embargo no te atreves ― se diluye

la audacia de tu muda súplica, naufraga

finalmente: pero tú, allí, mirándome

en silencio, interrogándome.

 

© Miguel Falquez-Certain

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