y en una oración de dioses y panes
debí aprender que nos manden
el de cada día
y a que se haga su voluntad
-ni la mía ni la de mis hermanas-
entonces nos vimos obligadas
a sacarnos los clavos
y las coronas de espinas
sin permiso
a fabricarnos el pan que iba a la mesa
y desgarradas
escribir
la poesía
que faltaba
© María de los Ángeles
Fornero
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario