La furia es una flor carnívora
me come me devora me desova me entrampa me
somete me aprisiona me vomita
me expele me enceguece me socaba me
envientra
me raspa me suicida me defeca me tritura me
aplasta me gotea me incendia me anega me agoniza me machuca me gime me golpea
me entristece me abate me atornilla
me agrieta me apuñala me menstrua me supura
me gruñe me babea
para después matarme dulcemente
© Hugo Francisco
Rivella
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La furia es una flor carnívora y el poema me convoca a recorrerlo una y otra vez.
ResponderEliminarMuy bueno. Pauli
ResponderEliminarA medida que el poema se enrosca en su juego de palabras, ritmo y contundencia, trasmite al lector ese sentimiento de ira intensa que consume a quien no puede trascenderla...
ResponderEliminarGlorioso decir impecable, Hugo Francisco Rivella...
Abrazo grande!
Es exactamente así. Maravillosamente contado.
ResponderEliminarAbrazo,
Alicia Márquez
Como cada vez, hermoso poema con su ritmos fuerte! Un abrazo
ResponderEliminarMe encanta el ritmo del poema que se vuelve vertiginoso como el momento de furia.
ResponderEliminarGenial.
ResponderEliminarFuerte!! Emociona. Cristina Noguera
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