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23/9/26

Poema de Leandro Murciego

  


Se tropieza mi mano

con el primer secreto

de tu espalda.

La otra, más arriba,

se ofrece como cuenco.

 

Vos aceptás el reto:

de llevarte y ser llevada,

de bailar con la mirada,

de encender el juego juntos

y de arder pecho con pecho.

 

Camino hacia vos,

y vos te marchás.

Aunque no.

Te busco adelante;

hacia atrás vos vas.

 

Entre los dos la cadencia,

y al compás de nuestros fueyes,

el suelo se vuelve ruego.

 

Mientras tu pierna desnuda

se entrelaza con la mía

se oye que un bandoneón respira,

justo al filo de un abismo,

y en un descuido del tempo

una nota perdió el pulso.

 

La pausa se hizo silencio

que sólo cortó un jadeo,

se oyó crujir hasta el cuero;

después… el rozar de unas suelas

volvió a  marcar nuestro paso.

 

Y en lo que dura un acorde,

tu aliento sobre mi aliento,

tu frente sobre mi pecho.

Inmóviles en la pista...

en el centro mismo del fuego.

 

                    “BAILARINES”

 

© Leandro Murciego

3 comentarios:

  1. Muchas gracias, Mispoetascontemporáneos por seguir agitando la poesía y a les poetas. Gracias, Gustavo Tisocco, por tu amorosa resistencia y acompañamiento poético.

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