un mundo perfecto
I
“levanta la pistola y apúntame”
dijiste, con ternura
nos vimos
yo sostenía el arma
mis dedos fuera del gatillo
dije mi nombre
“perfecto” fue tu respuesta
así me sentí
un balbuceo. Arriba
las manos. Sonreíste, de cuclillas
para mirar mis ojos
¿qué pensabas?
¿por qué no me abrazaste?
© Jorge Medrano

Muy original Jorge, me encantó. Saludos, Irene.
ResponderEliminar