Allá
la retama prendida
en la acrobacia del aire
las violetas vírgenes el vuelo intacto
un aire de eucalipto
el baile con el siempre
antes de Eva y la manzana
allá
era el paraíso
y olía a eternidad.
Acá
enredada en el talón de la vida
la serpiente hizo lo que pudo
diluyó la gota de sol
con que fui hecha
y cambió el paraíso
por un esmerado infierno.
© Dora González

Muy bueno,Dorita.Cariños.Patricia Graziadei
ResponderEliminarDora hermoso y sensible poema! Que buenas imágenes. Abrazo poeta querida!
ResponderEliminarMaría Paula Mones Ruiz
Me gustó tu poema Dora.
ResponderEliminarBellas imágenes.
Ana Romano.