Cuando el cenit
Los rayos del sol
siembran trigales en el cielo
todo se vuelve amarillo
las cigarras entonan
alabanzas de resurrección
después del tiempo bajo tierra.
El suindá ya no anuncia
la muerte de la primavera
teros, zorzales y calandrias
celebran el verano.
El estero centellea
a la hora de cenit.
Los yacarés duermen en la orilla
olvidados por un rato de la cacería.
Una familia de carpinchos
celebra su fiesta de barro.
Arde la siesta en corrientes
entre vahos sutiles
en el reino de la humedad
y el viento norte.
© Gladis Domínguez
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celebro lo visual del poenma. hernoso, susana zazxzetti
ResponderEliminarMuchas gracias Susana
EliminarMuchas gracias Gus por publicarme, agradezco pertenecer a este blog con tanta gente maravillosa de la poesía, valoro mucho tu gran y generoso trabajo 🌹
ResponderEliminarMuy bella pintura de tu tierra anada. Los primeros versos, preciosos. Fabiana León
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