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10/6/26

Poema de Susana Cattaneo Corona

 


                        A mis hermanos de la vida

 

Toma la copa, hermano.

Sé que hay un mundo de sombras que nos sigue de cerca; arenas cansadas y cielos quebrados que temen la muerte.

Hay un gemido de gaviotas que se adorna de ortigas y abarca los mares.

También lámparas y campanas sordas. Ojos apagados de tanto mirar lejanías y tal vez, una cruz horadando esperanzas. Toma la copa.

Se escucha un extraño sonido de árboles que crecen en la mitad del mundo.

Vibra el llanto de alguien que perdió el calor de las palabras.

Creo que juntos es posible recorrer el sueño de las hadas y que de la mano podemos caminar sin medo por toda esta tristeza,

Aún podemos, hermano. Bebe: la copa tiene vino, miel y luz.

Tómala porque a pesar de todo en algún lugar, sigue naciendo la vida.

                                      

 © Susana Cattaneo Corona

2 comentarios:

  1. Desde Córdoba levanto la copa en ese brindis fraterno que ofreces en tu poema profundo Susana.
    Que sea la vida, el vino, el dulzor de la miel y la esperanza de un tiempo mejor. Abrazo grande

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  2. intenso, sí. no hay que perder el calor de las palabras. susana zazzetti

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