la momia en su vitrina
el nilo azul las móviles barcas que doraba el dios
las pirámides hechas de tiempo detenido
el ambicioso insomnio del faraón la cacería de hipopótamos
bajo la luna nueva ni siquiera ya recuerdos son
en la cabeza vacía y el hueco de los ojos
las podridas vendas que mal sujetan su vientre destripado
pedazo a pedazo caen sobre los pies paralizados
las manos yertas las piernas consumidas
cuando ella piensa es porque una mosca distraída
le ha entrado por la oreja y si sonríe es porque una
mueca nueva le regaló impiadoso el roer de las polillas
© Luis Benítez
Excelente y original poema
ResponderEliminarBuenísimo Luis!
ResponderEliminarCon maestría construyes tu poema a partir de ese humano o animal ya muerto, cuyos tejidos blandos han sido preservados a través de los siglos, envueltos en el remoto Egipto, ahora renacidos en tu perspicaz visión y análisis.
Gracias!
Te abrazo grande
Sensacional, uno se adentra en esa época tan mágica y misteriosa.
ResponderEliminarSicut transit gloria mundi... Pauli
ResponderEliminarTremendo y alto poema.
ResponderEliminarPatricia Alonso.
Original poema: trasmite con serenidad, casi con ternura la inevitable destrucción que le tiempo impone. Gracias, poeta.
ResponderEliminarAna