la abuela viejita
escapó de un país que ya no existe y
vivió en uno que se está desintegrando
acá perdió un ojo
por haber visto demasiado
perdió un ojo en la fábrica textil
y se dedicó a sus plantas
creo en el poder de las manos
para dar vida sentenciaba
mientras tiraba lejos
la hierba mala y se acomodaba
a su nueva visión de cristal
su ojo de vidrio cuida
la fragilidad del mundo.
© Malén De Felice

Magnífico poema, Malén. Felicitaciones.
ResponderEliminarAbrazo, Alicia Márquez
ay ese final! hermoso Male!
ResponderEliminarperfecto poema Malén!! Felicitaciones!!
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