La espalda carga el peso de la culpa
la cruz
el árbol que alguna vez fue rama algarabía nidales de las
aves semilla de algodón
fruto guarida
hoy es apenas cepo madera astilla de naufragio
la espalda y el azote como un trueno un estallido
el odio acurrucado en el niño al que acunan caballos
alunados
la espalda con el peso de la mina llenándose de sed cavernas
solitarias el socavón polvoso en donde el día es un vestigio torpe de la noche
la espalda que soporta el monasterio las paredes del templo
del asceta
el silicio que esparce sus aceros de cuero más temibles que
el pecado
he visto en Guatemala a los hombres cargar a las espaldas
esculturas de piedra y trepar las callejas también de piedra para llegar al
alto de la plaza y ser arriba sueño
la espalda del florista la tejedora de huipiles las
vendedoras de ají de miel de abejas
de panes de maíz de chirimoyas
la espalda del gigante que sostiene al universo con sus
raspaduras los campos de batalla y sus tanques las bazookas sus laser sus
mesnadas
la espalda en donde el trueno se hace estrella
la espalda Quasimodo contrahecha lo mismo que un puñal hecho
con barro
© Hugo Francisco Rivella

GRAN, GRAND{ISIMO POEMA! SUSANA ZAZZETTI
ResponderEliminarGigante Rivella!
ResponderEliminarTu palabra ocupando el universo con su maravilla y su sombra...
La hendija por donde el ojo descubre lo otro más allá de lo real...
"la espalda donde el trueno se hace estrella..."
Salud y más bendiciones para tus días y tu obra
Conmocionante. Poesía y mucha vida profunda entramada.
ResponderEliminarLa inmensidad de su voz. Gracias poeta
ResponderEliminarQué potente este poema. Me encantó
ResponderEliminarMuy fuerte y conmovedor. Una gran entrega!
ResponderEliminarConmovedora toda la poesía de Hugo
ResponderEliminarConmovedor poema querido Hugo
ResponderEliminarLeonor
gran poema!!!
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