Tatuado en las flores,
está el perfil de Dios.
El agua fresca
inunda las arterias del aire
y entre las piedras,
las campanas traen un silencio apacible y dorado.
Hay un destello que arrastra soledades
que alguna vez fueron
anillos de mis horas.
Un ser invisible y distraído
empuja el sol para que alumbre el paisaje.
Giran todas las cosas en una espiral
que se cobija
detrás de mi corazón.
Hoy llueve una belleza infinita
que nos hace eternos.
© Susana Cattaneo Corona

Pureza mística tu justo decir Susana...
ResponderEliminar"Hoy llueve una belleza infinita que nos hace eternos..."
Saludo desde Córdoba
Muchas gracias.
EliminarHay momentos así, insondables, con esa ternura de rocío, con esa certeza de sentirnos parte de todo. Y vos lo expresaste maravillosamente.
ResponderEliminarAbrazo,
Alicia Márquez
hay un destello que arrastra soledades/ que alguna vez fueron anillos de mis horas... Qué belleza!! Hermoso poema Susana Cattaneo!!
ResponderEliminarCuánta belleza respiran estos versos!!!
ResponderEliminarMuy hermoso Susana!
ResponderEliminarEstar en tu poema es casi el milagro del silencio. Leerte es vivir en tu destello. Gracias inmensa poeta!
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