Páginas

20/3/26

Poema de Celina Feuerstein

  


Sin olfato casi. Ciegos

sus ojos miran la pared

en penitencia o en pena

de espalda al mundo

se va muriendo

 

perro del cielo bola peluda

nube y bendición en los días

tristes del 2007

encerrado en su soledad perruna

se va muriendo

 

ladrido escandaloso

la audacia de entrometerse sin tapujos

perro alma y perro duelo

de mis hijos parte cada día. Y yo

yo no puedo no morir un poco

 

-no es melancolía ni el dolor

devastado de quien pierde

a su mascota-

No es eso.

 

Anda rondando la muerte

se huele cerquita y yo espío

enojada limpio olores

culposa miro si respira

 

un túnel a ninguna parte este vértigo

este miedo.

 

© Celina Feuerstein

7 comentarios:

  1. Uh, Celina. Me está pasando lo mismo con mi perrita,Simona. Sí, es exactamente como vos decís en tu poema. Espiamos la muerte, limpiamos, estamos tristes y nos enojamos.
    Abrazo,
    Alicia Márquez

    ResponderEliminar
  2. Hermoso homenaje a quien es compañía incondicional, puro amor desinteresado. Bea Belfiore

    ResponderEliminar
  3. Fuerte y real. Llega hasta el alma. Cuando se fue mi perrita se llevó parte del corazón. Desgarra.
    Mi respeto y abrazo 🙏❤️
    Cristian Jesús Gentile

    ResponderEliminar