El reloj de esta mujer
le anda como un galgo con rabia.
A veces
me quedo mirándola
y me recuerda a su madre,
a mi abuela lejana como el acantilado.
No es de ahora que está enferma
su soledad viene
de siglos pasados.
A veces
me quedo mirándola
y me recuerda a ese verso
de Katherine donde ruega
a dios para que sea él
quien endurezca su corazón.
© Alejandra Méndez
Ufff qué poema.. chapeau Añejandra♥️🌱
ResponderEliminarLejana como el acantilado. Hermoso. Fabiana León
ResponderEliminarUn hallazgo de magia y carácter. Poema que se dice solo.
ResponderEliminarFelicitaciones, Alejandra y saludo cordial
Cristian Jesús Gentile
Alejandra, hermosa poesía!! Cristina Noguera
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