Estamos todavía en tiempo de milagros
Esta mano que aprieta un jamsa bendecido
en un pequeño templo en Sfad
Como hicieran los druidas con las marcas del Ogham
sobre las varas de la predestinación
yo intento también lanzar al agua
letras que me digan
del por qué de los
cielos cerrados de tu cara.
Estamos todavía en tiempos bíblicos
Ascendiste a los montes en busca de tus tablas
por más de cuarenta días
no bajaste a tu nombre
Yo sé que ya no será el mismo
© Sonia Rabinovich
nuy sensible tu poema. y un final
ResponderEliminarque atraviesa, susana zazzetti
Impecable...
ResponderEliminarBendiciones!
Conmovedor poema.Felicitaciones!!! Patricia Graziadei
ResponderEliminarMuy bueno Sonia! Gracias
ResponderEliminarSUPREMO TEXTO !!!
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