Decidió andar
a pasos largos
hasta el minúsculo sonido
de la brisa en la espuma.
Aquel febrero,
el invierno se acercó
a la pretensión empecinada
de adueñarse del día.
Ella se detuvo a mirar,
desató todas las promesas
que un día le juró a su amado,
para atravesar la bruma,
para esperar el sol.
© Myriam Arcerito

bello
ResponderEliminarGloria Calvo
gracias!!
Eliminarmuchas gracias!
Eliminarhermosa pintura de sensaciones y emociones. Griselda Rulfo
ResponderEliminarmuchas gracias por comentar!
EliminarBellísimo!! para atravesar la bruma, para esperar el sol.
ResponderEliminarGracias, Mariana!
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