Ganarle a la lluvia
(y con un libro de Liliana Lukin entre mis manos)
II
En noches cerradas
un concierto de clarinetes nos ampara
de aguas negras que rugen
por alcantarillas.
Nos mojamos
- y no es la lluvia-
es la música
-que inquisidora-
talla brotes sobre los cuerpos
de nuestros demonios.
© Marisa Godoy
Imágenes potentes y metáforas tan bien trabajadas ¡¡Un placer leerte Poeta!!
ResponderEliminarMuy bueno!!! Patricia E.Graziadei
ResponderEliminarPrecioso poema!
ResponderEliminarGracias, Marisa.
Esta ppoesía tiene muchas imágenes. Me gustó. Cristina Noguera
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