XXVI
Somos inmigrantes
en el universo del otro.
Hay un idioma que nunca
del todo aprenderemos.
*
Hace falta una teoría de la precariedad
una doctrina de lo incierto
una tesis sobre la impermanencia
una apología de lo fugaz
para vislumbrar
la felicidad como un horizonte.
*
Las palabras y su opacidad
construyen nuestro mundo.
Correr el velo puede alojarnos
o hacernos caer
en otro abismo.
*
Queremos lo que creemos que nos falta.
En la búsqueda inagotable,
el deseo del otro
es un océano.
No hay protección posible
frente al desamor.
*
La vulnerabilidad
y el riesgo nos constituyen.
Saber del daño agazapado
no nos detiene cuando
nos arrojamos sin redes
a esa gran herida que no cicatriza.
© Margarita Presas
Hermoso.
ResponderEliminarAsí es, muy bien expresado.
ResponderEliminarsaludos, Anahí Duzevich Bezoz
Hermoso. Todos somos migrantes.
ResponderEliminarPotente Poema... muchas felicidades Margarita desde Ciudad Juárez, México.
ResponderEliminarGran poema, lenguaje preciso, imágenes muy bien logradas y un ritmo que acompaña el sentido le da belleza y profundidad
ResponderEliminarGladys Cepeda