2/2/26

Poema de Gerardo Lewin

  


El ojo 

 

Antero, el tío postizo de Mónica,

el que descarozaba aceitunas

aquella vez. Ciego de un ojo,

con una nebladura en la pupila,

como si viese cielos.

 

Fue aquella vez:

el ojo sano en las aceitunas,

el silencio ante la tarea inabarcable,

las inminentes fiestas

 

y la certeza de haber conocido

a un santo, próximo a morir.

 

© Gerardo Lewin

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2 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

El ojo sano en las aceitunas. Ay, un santo

2 de febrero de 2026 a las 18:43  
Blogger MATINICO (Mati López) ha dicho...

Muy bueno

2 de febrero de 2026 a las 19:52  

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